Con otro aire

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Al Polígono B se le desplomó la casa en los últimos veinte minutos. Pasó que nuestro Juvenil B de tanto agitar y mover techos y paredes, derrumbó lo que los amarillos habían construido y bien en los setenta minutos anteriores. Después de un comienzo bueno con gol de Pablo Benito la cosa parecía que sería fácil, pero no fue así porque los rivales jugaron y se movieron bien para asestar tres mazazos en diez minutos y voltear el marcador, merecidamente, para llegar al descanso con su ventaja, uno a tres. Tras la pausa, los chicos de Raúl Madrid salieron con otro aire, ese que sopló y sopló hasta volar el tejado en el minuto 66 con el gol de Adrián Ortiz, efecto que causó esperanza en su equipo, y pavor en el contrario. El movimiento sísmico siguió sin parar, el empuje y la fe derribó una de las paredes que quedaban para empatar en el minuto 83, vía Malang Ficou, que precisamente no es un gorrión cuando pisa área contraria, más bien un elefante africano enojado. Siguió bufando el viento que inflaba las camisetas de los protagonistas a pesar de estar empapadas por la lluvia hasta que en el minuto 86 llegó la demolición del edificio que el Polígono había edificado, 4-3, con un gol de Adrián Izquierdo que esparció locura y desparramó alegría, y sobre todo la reivindicación de unos jugadores que hasta ahora habían sido castigados demasiadas veces por la mala fortuna. No debe pararse esto aquí chicos, hay que seguir soplando y resoplando para obtener más laureles merecidos como el de ayer, hay que luchar y defender vuestro valor y abstraerse de la desidia y la desgana. Y competir como ayer.

La clasificación del Benjamín A es suficientemente descriptiva, sus números despejan cualquier duda, ocho partidos ganados de ocho, con 62 goles a favor y 5 en contra tras su triunfo, 1-10, ante Villaluenga. Estos números no dejarían de ser más que eso, números, si no vinieran acompañados de un juego espectacular, el que nos brindan cada jornada nuestros chicos, que no intentan pincharse medallas en el pecho a nivel particular, son equipo, quieren ganar divirtiéndose y disfrutar de su pasión, el fútbol. Siguen líderes en su grupo en esta primera fase y quieren seguir así hasta el final, pero están advertidos y preparados, no será un camino de rosas, habrá dificultades y malas tardes. Ellos lo saben. Sin llegar a la estadística que arrojan sus hermanos mayores, los chavales del Benjamín B gozan de una salud excelente, con seis partidos ganados de ocho, van segundos con las opciones indemnes para meterse en la segunda fase, la de Liga de Campeones, porque lo merecen y más tras su victoria ayer 1-2 ante el Añover. 26 goles a favor y 13 en contra les vale de momento y salvo catástrofe para pelear con los mejores. La música sigue con el Benjamín C que ganó ayer a Cobisa 2-4, alzándose a la quinta posición en una liga de quince que da el valor suficiente para reconocer su buena temporada, el buen trabajo que se está haciendo en este equipo y la maravillosa disposición y actitud de estos niños, que mantienen la ilusión intacta desde el primer día.

 

Cerramos con la victoria aplastante del Prebenjamín B ante Los Yébenes al que privó de seguir líder y mandarlo al tercer puesto. Somos segundos, algo loable sin duda para un equipo que pelea contra la calidad y los centímetros de sus rivales, como lo fue el conjunto yebenoso que tuvo que doblar rodilla ante el partido excelente de los nuestros que remontaron dos veces un marcador adverso hasta cerrar el 5-2, resultado definitivo. Y veréis lo que nos traerán estos más adelante. Vamos que nos vamos.