«DIAS DE ESCUELA» (16-SEPTIEMBRE-2012)

Días de Escuela. Es una canción maravillosa que nos encanta rescatar del pasado para ponerle título a la actualidad. Esta semana hemos vuelto al "cole". A la Escuela. Cerca de trescientos chavales han decidido vestir nuestra camiseta, defender nuestro escudo, que nos muestra una realidad evidente, y es que no todos bailan hipnotizados por la flauta de los encantadores baratos de serpientes, esos que  "venden humo y motos" a bajo precio. Nuestro trabajo está ahí, el de todos, desde el presidente hasta el último jugador, padres incluidos, ese que nos hace grandes. Trabajo que otros quieren copiar de mala manera. Su incapacidad les desnuda en la formas, manchando la imagen del club que representan.

Derrota del Cadete A en Polán, ante su equipo juvenil, 3-2, que sólo a base de patadas y juego sucio de dos o tres de sus jugadores consiguió restar nuestra superioridad técnica. No es malo tampoco jugar estos partidos, duros, correosos, aunque debemos decir que la mayoría de los juveniles de Polán tuvieron un comportamiendo deportivo, competitivo, y sólo esos dos o tres que hemos mencionado, que estarían mejor haciendo de "malos" en cualquier película del oeste, enturbiaron un partido de fuerza. También fuera de lugar el comentario de algún frustrado iluminado en la grada diciendo despectivamente que los padres de nuestra Escuela son especiales. Alguien que ha venido con nosotros de estar donde él está, le corrigió sabiamente. El que es cortito es cortito, esté en el equipo que esté, y éste lumbreras también es especial cuando le dan patadas a su hijo, lo sabemos.

En Villaluenga, posiblemente uno de los mejores pueblos del mundo, gozamos de partidos auténticos, fútbol noble y puro, ese que ofrecen los más pequeños. Victorias del Cadete B, 2-5 y del Infantil C, 1-5, que nos mostraron pinceladas de buen fútbol. Victoria también del Prebenjamin A, contundente, 1-16, y derrotas del Benjamin C, 5-2 y del Alevin C, 3-2 en partidos muy igualados aparte marcadores.

Para el final dejamos a los más peques, los chupetines, entre Villaluenga y Odelot. El partido terminó 2-3 para los nuestros, pero ante todo fue un encuentro espectacular, fabuloso. Ni una protesta al árbitro, ni una mala cara, ni una sola simulación. Fué el partido de las estrellas, pues vimos al acabar el partido las mismas caras alegres en los ganadores y en los perdedores, donde la sonrisa de todos ellos les delató, y nos demostró que la ilusión vale más que cualquier resultado. Estos nenes sí que son grandes.

Lo dicho, son…..Días de Escuela…..de Fútbol, de la Escuela de Fútbol Odelot Toletum.